En su organización utilizan herramientas para evaluar la honestidad de los candidatos? ¿Al utilizar dichas herramientas, ¿Usted sabe si tienen alguna validez científica y si se los resultados son confiables?
Durante el proceso de reclutamiento, utilizar pruebas de honestidad sin validez científica, conlleva un riesgo extremadamente peligroso, ya que eso puede traer grandes pérdidas para la organización y según estudios, en casos extremos, la quiebra de la empresa. En el mercado se pueden encontrar diferentes proveedores de pruebas de honestidad, pero ¿alguna vez las empresas en realidad se detienen a preguntarse qué tipo de estudio o validez científica tiene el producto que los proveedores ofrecen? O ¿Cuál es el riesgo para las organizaciones de utilizar estos productos sin tener algún tipo de respaldo?
En diferentes organizaciones, al personal del departamento de reclutamiento y selección, solo les interesa cubrir las plazas y no perder su trabajo, sin pensar en la influencia que tienen en la organización para la que laboran. Eso, los lleva utilizar diferentes herramientas en el proceso de contratación que, a lo largo del tiempo, solo perjudican a la organización. Por ejemplo, un candidato que forma parte de una banda de asaltantes de camiones que aplicó para trabajar como piloto de camión y salió recomendado, en la evaluación de honestidad. ¿Pueden imaginar la cantidad de ¨asaltos¨ que él va a sufrir?
La forma correcta y científica para validar los resultados de las pruebas de honestidad es la capacidad de la prueba de predecir.
Es decir, en qué medida la prueba puede proyectar el comportamiento del evaluado en el ámbito de la honestidad a lo largo de los años. Los estudios que los proveedores de pruebas de honestidad reclaman que tienen, no te pueden asegurar que, a lo largo de los años, el candidato que salió recomendado va a mantener su nivel de honestidad en la organización, pero una prueba con validez científica, sí puede dar un dato confiable.
¿Qué significa la validez científica en la prueba de honestidad?
Las organizaciones no entienden la forma de comprobar la validez y confiabilidad de las pruebas de honestidad, lo cual hace imposible poder aprecia el agregar un valor significativo que éstas tienen dentro de las organizaciones. Existe una disparidad de información entre el vendedor de las pruebas y los clientes. Es vital que tengan claro que existen métodos para validar las pruebas.
El objetivo principal del “Estudio del producto” es analizar los aspectos más relevantes del producto que se pretende producir. Para ello, es de sentido común empezar por la definición de la honestidad y el significado de los juicios morales y valores en la sociedad (tema que se expondrá en el siguiente artículo).

“Las pruebas de honestidad se venden como muchos otros productos en el mercado, el que tenga mejor precio, el que tenga mejor presentación y no el que tiene la mejor calidad, etc.”

Al aprender la definición de la honestidad, podrá tener certeza si una persona es honesta o no, pero ¿una vez la persona fue declarada como honesta, quiere decir que va a mantener la honestidad por el resto de su vida? Es común pensar que los valores los aprendemos en casa, de la educación que nos inculcaron nuestros padres/cuidadores, pero será que un estudio nos puede dar toda esta información, o necesitamos alguna validez adicional, algo científico?
Los estudios de las pruebas de honestidad nos dan indicaciones sobre la honestidad de las personas, y nosotros creemos que es suficiente para recomendar o no al candidato para el puesto de trabajo. Pero no lo es, hay que evaluar a lo largo de los años si esta persona mantiene su honestidad, y aquí entra la importancia de una validez científica.
En un estudio de prueba de honestidad se puede validar una parte con la evaluación poligráfica, haciendo preguntas que tienen algún tipo de respaldo real, por ejemplo: el uso de drogas, si ha robado, si ha acosado, etc. Sin embargo, es imposible validar con la evaluación poligráfica preguntas hipotéticas, que son en su caso, la mayoría de las preguntas que conforman las pruebas de honestidad.
Por eso es necesario evaluar al empleado con polígrafo una vez al año, haciendo preguntas específicas que se reflejen la recomendación en la prueba de honestidad, y comparar los resultados de la evaluación poligráfica con los resultados de la prueba de honestidad. Es decir, si la persona salió recomendada en la prueba de honestidad, a lo largo del tiempo, no debe de cometer delitos en la organización y si ha cometido, quiere decir que los resultados en la prueba fueron incorrectos.
¿Qué significa eso en el mundo de los negocios?

Las empresas crean diferentes pruebas de honestidad, diciendo que realizaron un estudio, sin tener verdaderamente alguna validez científica. Las pruebas de honestidad se venden como muchos otros productos en el mercado, el que tenga mejor precio, el que tenga mejor presentación y no el que tiene la mejor calidad, etc. Olvidan lo más importante: La verdadera validación científica que, a lo largo del tiempo, te puede asegurar la honestidad de los empleados.

En resumen, es el deber del personal de los departamentos de reclutamiento y selección, recordar su compromiso e importancia en la toma de decisiones, investigar y recordar que los empleados que contratan, reflejan a ellos como profesionales. Al usar una herramienta que no tiene validez científica, la recomendación que dan hoy, afectará el futuro de la organización. Y esta es la amarga verdad sobre las ¨pruebas de honestidad¨